NECESITAMOS AMPLIAR LAS OPORTUNIDADES COMPETITIVAS EN EL FÚTBOL COLOMBIANO
Análisis contrastado con el sistema piramidal del Fútbol Inglés

Cuando observamos la estructura del fútbol inglés, más que compararnos o pretender alcanzar su estructura, encontramos algo que merece una reflexión profunda por parte de quienes estudiamos el desarrollo del fútbol: una organización competitiva que conecta la élite profesional con divisiones inferiores nacionales, regionales y locales, mediante mecanismos de ascenso y descenso sujetos a reglas establecidas.
La Premier League constituye la cima de una pirámide que continúa con la Championship, League One, League Two y National League. A partir de allí, la estructura se ramifica en diferentes competiciones regionales, con vías reglamentadas de promoción y descenso. No todos los clubes pertenecen al fútbol profesional de élite, pero pueden competir dentro de un sistema que ofrece caminos de progresión.
Al comparar esta organización con la colombiana, aparece una diferencia que merece ser discutida. Nuestro fútbol profesional se concentra en dos categorías principales: la Primera A y la Primera B. Aunque la Primera C ofrece una alternativa competitiva en el ámbito aficionado, no existe una conexión regular de ascenso entre esta competición y la segunda categoría profesional.
La pregunta no es si Colombia debe copiar exactamente el modelo inglés. Las diferencias económicas, territoriales y organizativas entre ambos países hacen necesario construir una solución propia. La pregunta es si nuestro sistema ofrece suficientes caminos para que los clubes crezcan deportivamente y para que los futbolistas continúen su desarrollo más allá de las primeras etapas de selección.
En un país con una extensa tradición futbolística y talento distribuido en numerosos municipios y regiones, resulta pertinente estudiar una estructura que amplíe las oportunidades competitivas. Una tercera división conectada con la Primera B y, progresivamente, categorías regionales que permitan llegar hasta una quinta división podrían contribuir a ese propósito.
No se trata de multiplicar torneos sin planificación ni de garantizar el profesionalismo a todos los jugadores. Se trata de construir un sistema sostenible, con reglas claras, requisitos institucionales y caminos deportivos que permitan a los clubes avanzar de acuerdo con sus resultados y capacidades.
La experiencia inglesa invita a reflexionar sobre una idea fundamental: el desarrollo del fútbol no termina en la máxima categoría ni comienza únicamente en las academias de los grandes clubes. También depende de la solidez de las competiciones que conectan la formación, el fútbol aficionado y el profesionalismo.
Ampliar la pirámide no significa solamente crear más divisiones. Significa ampliar las posibilidades de competir, crecer y encontrar un lugar dentro del fútbol organizado.
Colombia debería estudiar cómo conectar mejor sus competiciones. La meta es una estructura sostenible donde el mérito deportivo tenga continuidad, los clubes puedan crecer y los futbolistas dispongan de más oportunidades para desarrollar su potencial.
Ese es el debate que Colombia necesita abrir.
La diferencia esencial no es que Inglaterra tenga fútbol aficionado y Colombia no. Ambos países tienen competiciones fuera de la máxima categoría. La diferencia es la existencia de una conexión competitiva reglamentada entre niveles sucesivos.
El sistema inglés no elimina los problemas económicos ni garantiza el éxito de todos los clubes. Su principal enseñanza es que la movilidad deportiva forma parte de una estructura organizada, con condiciones y procedimientos definidos
La pirámide no debe analizarse solamente desde la perspectiva de los clubes. También debe estudiarse desde la trayectoria del jugador.
| Dimensión | Referencia Inglesa | Debate para Colombia |
| Profundidad Competitiva | Cinco primeros niveles nacionales y una estructura regional que continúa por debajo. | Construir una vía de ascenso que conecte la Primera C con una nueva tercera división y sucesivos niveles. |
| Movilidad deportiva | Los clubes pueden ascender o descender entre categorías conectadas. | Crear un camino reglamentado entre fútbol aficionado y profesional. |
| Desarrollo del talento | Más niveles competitivos para jugadores y clubes de distintos tamaños. | Ofrecer continuidad a futbolistas que no llegan tempranamente a la A o a la B. |
| Presencia territorial | Divisiones regionalizadas reducen la necesidad de organizar todos los niveles inferiores como torneos nacionales únicos. | Diseñar zonas regionales para contener costos de desplazamiento. |
| Crecimiento de clubes | Los resultados deportivos pueden abrir el acceso a una categoría superior, sujeto a requisitos. | Permitir que clubes locales construyan progresivamente su estructura deportiva e institucional. |
| Sostenibilidad | Hay criterios de instalaciones, elegibilidad y organización para los ascensos. | Establecer requisitos graduales de solvencia, escenarios, formación y administración. |
| Incentivo competitivo | La posición en la tabla puede tener consecuencias deportivas concretas más allá de ganar el campeonato. | Generar objetivos de ascenso y permanencia para un número mayor de clubes. |
Un futbolista puede tener condiciones técnicas y cognitivas importantes, pero no alcanzar el desarrollo físico necesario para competir con jugadores adultos a los 17 o 18 años. Otro puede necesitar más tiempo para consolidar su fuerza, velocidad, experiencia táctica o confianza competitiva.
Si el sistema ofrece pocas categorías conectadas, el salto entre el fútbol juvenil y el profesional puede resultar demasiado exigente para algunos de estos jugadores. Una tercera, cuarta o quinta división articulada podría ofrecer escenarios intermedios de competencia, aunque su impacto real tendría que evaluarse mediante datos de participación y trayectorias deportivas.
La propuesta no consiste en mantener indefinidamente a todos los jugadores en el sistema. Consiste en evitar que una única selección temprana determine, en la práctica, el final de demasiadas trayectorias deportivas.
Una pirámide de ligas más amplia puede ser también una estructura de oportunidades para el desarrollo del talento.
Dr. Hernando Arias Londoño – Doctor in Sports Science